martes, 25 de marzo de 2008

Una verdad incómoda


Al Gore, ex – vicepresidente de los EEUU durante el periodo 1993–2000 (Gobierno Clinton), fracasó en las elecciones norteamericanas. Un hijo de presidente le quitó la Casa Blanca de sus manos. Desde entonces, no se si por parte del propio Al Gore, o de los medios o del partido al que representaba, reinaba un “¿ubi est Al Gore?”. De repente apareció con un documental (Una verdad incómoda) debajo del brazo, clamando al viento del que nunca se sintió parte que este planeta se estaba muriendo, que era culpa de las grandes empresas y nuestra también. Este documental fue premiado con 2 Oscar, lo cual le dio más auge si cabía al propio documental. Curiosamente, no se si solo era yo.., un cierto argot catastrofista se adueñó de las noticias relacionadas con la Tierra. La gente hablaba del medio ambiente con preocupación (por lo menos la que me rodea en la ciudad). Los políticos, claro ejemplo de que cuando un tonto empieza a dar palmas, los demás le siguen, comenzaron a montar lio. En EEUU comenzó una guerra mediática con el fin de desacreditar al susodicho. Aquí uno hablaba de su primo y el otro de Japón.

Al final, las cosas siguen igual : la contaminación no para (y si dicen que España la ha bajado, no se preocupen que China ya la subió), consiguieron tenernos entretenidos un rato, Al Gore vendió millones de copias de su libro y se proclamó adalid mediático del planeta Tierra, la gente siguió con la calefacción a tope y las luces de Navidad en el tejado. Hasta esta parte de la historia, nada debería sorprendernos, lo de siempre…

Pero de repente Al Gore es nombrado Premio Nobel de la Paz. La gente distinguida con este galardón han sacrificado parte de su vida a ayudar, ha hacer de este un mundo mejor. Madre Teresa de Calcuta, Dalai Lama, La Cruz Roja, René Cassin, Amnistia Internacional y todos los demás que también estan. El asunto es que era el vicepresidente cuando EEUU bombardeó en Sudán un supuesto arsenal de armas químicas que resultó ser una fábrica de medicinas. Con Al Gore como vicepresidente, EEUU puso en marcha operaciones militares en Haití, Somalia, Afganistán, Yugoslavia, Irak…

Dicen que cuando un dedo apunta al cielo, el tonto mira el dedo.Creo que el problema más grave de todo esto no es que Al Gore se lleve las medallas... El problema radica en que todavía mucha gente ve al planeta Tierra, a la naturaleza, como algo ajeno y no es así. Todos formamos parte del mundo. Cuando se comprenda de verdad la situación como algo propio y no ajeno, esto tornará.

1 comentario:

José Manuel Ruiz Martínez dijo...

Lo que dice usted del dedo y la luna, explica mejor lo que yo quiero decir en relación con el manifiesto de la lengua acerca de la gente mira más quién firma que lo que dice.